Gastronomía por Internet. DULCE DE CEBOLLA
From: Tía Lucy
To: Confraria El Raïm
Asunto: Dulce de cebolla
La Abadesa del Monasterio de Sainte Cirille de Mauvaisespas en el Departamento de los Vosgos del país vecino, queriendo corresponder a un donativo que -llevada de mi fervor- hice a esa meritísima congregación de monjitas contemplativas, consistente en dieciséis (uno por monjita) catalejos de 50 aumentos adquiridos en el depósito de sobrantes de la Marina noruega, en orden a que puedan llevar a cabo su contemplación a mayor distancia y más descansadamente que hasta el presente, me envió la receta que, con mucho gusto y muy fina voluntad, comparto hoy con todos vosotros, sobrinitos y sobrinitas. Se trata de una «gamitare» para acompañar carnes asadas y los guisos de volatería (codornices, chochas, tórtolas, etc) que tienden a ser sequerones. Aunque ella la titulaba «Prodigio cebollero de Santa Sisenanda» (por ser atribuida la feliz invención de la receta a tan venerada virgen y mártir gala) yo he preferido, en aras de la claridad expositiva, llamarla sencillamente «dulce de cebolla.
Ingredientes
500 grs. de cebollas
500 grs. de azúcar
1 naranja
1/2 litro de agua de Lourdes (si no se dispone de ella, puede valer la del grifo o «robinet)
Elaboración
Picad, bien finito, la cebolla, y ponedla en una cacerola con el agua, el azúcar, el zumo de la naranja y su cáscara (quitado lo blanco de ella lo más posible) finamente troceada. Que hierva, que hierva, la Virgen de la Cierva ... Cuando la cosa tenga la consistencia de un almíbar... ¡ya está!.
Las cosas de los Santos (y de las Santas) son, como veis, sumamente sencillas pero también de muy grande y muy mirífico efecto, como no se cansa de decirme mi Director espiritual, el bondadoso Padre Paciano que actualmente se encuentra en el establecimiento termal de Marmolejo (Jaén), en tratamiento hidrológico de una colitis aguda sobrevenida por la ingesta masiva de camarones (una arroba) que le trajo la Presidenta del Ropero Parroquial, a la vuelta de su viaje a Isla Cristina (Huelva) en Semana Santa. ¡Pobrecillo!
Os quiere vuestra
TÍA LUCY
Nota de la Redacción. Tía Lucy y el Pedre Paciono son dos personajes encantradores creados por Guillermo Piera, presidente del Club de Amigos del Cocido Madrileño
To: Confraria El Raïm
Asunto: Dulce de cebolla
La Abadesa del Monasterio de Sainte Cirille de Mauvaisespas en el Departamento de los Vosgos del país vecino, queriendo corresponder a un donativo que -llevada de mi fervor- hice a esa meritísima congregación de monjitas contemplativas, consistente en dieciséis (uno por monjita) catalejos de 50 aumentos adquiridos en el depósito de sobrantes de la Marina noruega, en orden a que puedan llevar a cabo su contemplación a mayor distancia y más descansadamente que hasta el presente, me envió la receta que, con mucho gusto y muy fina voluntad, comparto hoy con todos vosotros, sobrinitos y sobrinitas. Se trata de una «gamitare» para acompañar carnes asadas y los guisos de volatería (codornices, chochas, tórtolas, etc) que tienden a ser sequerones. Aunque ella la titulaba «Prodigio cebollero de Santa Sisenanda» (por ser atribuida la feliz invención de la receta a tan venerada virgen y mártir gala) yo he preferido, en aras de la claridad expositiva, llamarla sencillamente «dulce de cebolla.
Ingredientes
500 grs. de cebollas
500 grs. de azúcar
1 naranja
1/2 litro de agua de Lourdes (si no se dispone de ella, puede valer la del grifo o «robinet)
Elaboración
Picad, bien finito, la cebolla, y ponedla en una cacerola con el agua, el azúcar, el zumo de la naranja y su cáscara (quitado lo blanco de ella lo más posible) finamente troceada. Que hierva, que hierva, la Virgen de la Cierva ... Cuando la cosa tenga la consistencia de un almíbar... ¡ya está!.
Las cosas de los Santos (y de las Santas) son, como veis, sumamente sencillas pero también de muy grande y muy mirífico efecto, como no se cansa de decirme mi Director espiritual, el bondadoso Padre Paciano que actualmente se encuentra en el establecimiento termal de Marmolejo (Jaén), en tratamiento hidrológico de una colitis aguda sobrevenida por la ingesta masiva de camarones (una arroba) que le trajo la Presidenta del Ropero Parroquial, a la vuelta de su viaje a Isla Cristina (Huelva) en Semana Santa. ¡Pobrecillo!
Os quiere vuestra
TÍA LUCY
Nota de la Redacción. Tía Lucy y el Pedre Paciono son dos personajes encantradores creados por Guillermo Piera, presidente del Club de Amigos del Cocido Madrileño
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